¿Necesitas ayuda?

Unidad Cristiana. 12 06, 2012

Es fácil darse cuenta que el hombre y la mujer de hoy se encuentran en una situación difícil en lo interior y también en lo exterior. Las cosas de la vida producen un gran vacío interior y conflictos en el exterior. Matrimonios conflictivos, relaciones problemáticas entre padres e hijos, esclavitud a vicios o adicciones, traiciones, corrupción, decepción y violencia son algunos de los signos externos. En lo interior, las señales son desesperanza, un profundo vacío interior que parece que no puede ser llenado ni satisfecho con nada, depresión, temores, culpa, odio, amargura y desanimo.

Un rey de la antigüedad, Salomón, famoso por su sabiduría, su poderío y su riqueza  dijo que no se sentía satisfecho con nada de lo que había hecho o había tenido. Ni el poder, ni la sabiduría, ni el conocimiento, ni el dinero, ni los palacios, ni las mujeres, ni nada le había llenado.  

Actualmente nada ha cambiado, mas bien parece haber empeorado. Para compensar la problemática las personas se refugian en una gran cantidad de actividades, adquisiciones, vicios, terapias y religiones sin grandes resultados permanentes. Muy pocas personas pueden contestar a las preguntas ¿Cuál es el propósito de mi vida? ¿Cuál es la solución de mi vida? ¿Hacia donde voy en esta vida y en la eternidad? La crisis actual de amor y paz verdaderas ha llevado a que el hombre y la mujer se encuentren en una o en varias de estas situaciones. Pero, ¿Hay solución real?

Dios dice que si. Dice que El está cerca de los que lo buscan y desean un cambio de vida. Este cambio de vida total viene a través de la reconciliación con Dios. El gran problema de cada persona es su separación o alejamiento de Dios y la causa de esa separación es su desobediencia a Dios. Cada quién trata de hacer las cosas a su manera ignorando las leyes e instrucciones del Señor. A esto Dios lo llama pecado y la consecuencia del pecado es muerte y sólo con éste precio se puede limpiar.

El hombre ha tratado en vano de llegar a Dios mediante ritos religiosos, tradiciones, buenas obras, sacrificios, etc., pero ninguna da  resultado. Dios mismo dio el único camino para llegar a El: Jesucristo quién pagó el precio de muerte por nosotros para que pudiéramos llegar a Dios, obtener perdón de todos los pecados, obtener salvación eterna y conseguir un cambio total de vida.

Es necesario que Usted reconozca su distanciamiento de Dios y se arrepienta de haberle ignorado a El y a Su Palabra. Es necesario creer que Jesucristo es Dios. El resucitó y está vivo hoy. Es necesario saber que El nos amó al dar su vida por nosotros y también es necesario invitarle personalmente a entrar a nuestra vida, en un momento concreto y con nuestras propias palabras, para que El sea el Rey y Señor de nuestra vida.

Si usted ha tenido necesidad de un Dios de paz, de un Dios de Amor, de un Dios libertador, de un Dios real, y sí ha estado buscando paz para su vida, acérquese a Jesús, el único amigo verdadero y fiel, que dio su vida por usted y no hay amor más grande que este. Obtenga hoy no sólo su paz sino también su salvación eterna, lo cual es aún más importante. Jesús ya pagó por usted. Ya no batalle solo, Jesús le ama. No le rechace, esta es la decisión más importante de su vida, una decisión con trascendencia eterna. Sólo tiene que recibirle en su corazón. Jesús dice: "Vengan a mi todos los que están trabajados y cargados, y yo los haré‚ descansar".  Ya no lleve usted la carga, Jesús quiere llevarla por usted.

Si decide invitarle a entrar a su vida, sólo dígaselo en oración. Orar es hablar con Dios. No con recitaciones ni con palabras rebuscadas, porque el ve su corazón. Use sus propias palabras y dígale algo como esto: "Señor Jesús, hoy te reconozco como Dios, me arrepiento sinceramente de mis pecados y te pido perdón. Te invito a entrar a mi vida y a mi corazón, te recibo como mi Señor y mi Salvador. Dame tu paz y tu salvación. Gracias por lo que has hecho por mi. Amén (Así sea)".

Si usted recibió en su corazón a Jesucristo como su Señor y Salvador, dice la Biblia (la Palabra de Dios) que al menos estas seis cosas sucedieron en ese momento: El entró a su corazón; todos (sin excepción) sus pecados pasados fueron perdonados; usted recibió vida eterna en el cielo con Cristo; usted se convirtió en hijo de Dios; usted recibió Su paz; usted puede tener ahora una vida diferente, una vida tranquila, de victoria y con propósito.

Querido amigo o amiga, esto no es el final, es el principio. Jesús no quiere que usted viva una religión, quiere que viva una relación personal con El. Usted acaba de nacer de nuevo (espiritualmente) y es como un bebé‚ que necesita alimento o de lo contrario muere. El alimento espiritual es la palabra de Dios. Lea la Biblia (la Palabra de Dios), manténgase en comunión con Dios orando (platicando con El) y búsquenos para ayudarle a crecer y fortalecerse espiritualmente. También le invitamos a que asista a nuestras reuniones donde encontrará enseñanza bíblica práctica para su vida y encontrará apoyo y consejo.

Los problemas no se acaban, pero ahora tiene con usted al amigo más poderoso y fiel que existe: Jesucristo, el Rey de Reyes y Señor de Señores, el Dios omnipotente del universo. Si usted hizo esta oración para recibir a Jesucristo en su corazón, por favor envíenos un Mail y le enviaremos de regreso algunas enseñanzas básicas para su vida espiritual. Si usted necesita consejo o apoyo, también envíenos un mail o llámenos por teléfono y con gusto le ayudaremos. Que Dios le bendiga.